Si importar cerámica de Centro América siempre es tarea ardua, difícil y complicada, importarla desde África es casi misión imposible, máxime cuando hablamos de piezas de cierta embergadura, por su tamaño y peso: cajas especiales, para minimizar al máximo las roturas, todo y con ello nunca evitamos el cien por cien.
Pero.... al final compensa cuando ves aquí la cerámica de cierta rusticidad, muy básica y preciosa, que identifica perfectamente al pueblo africano subsahariano.